¡Conoce la Ruta Diaguita!

11 Abr, 2019

Al sur de la región de Coquimbo, exactamente en los valles del Choapa y Chalinga, podrás conectar con el legado de una cultura anterior a la incaica y que predominó en nuestro Norte Chico durante aproximadamente mil años.

Créditos: Municipalidad de Salamanca

A solo 4 kilómetros de la ciudad de Salamanca y en dirección al noreste comienza un valle que de a poco se ha hecho reconocido, tanto por los locales como los turistas que recorren la región de Coquimbo durante el verano y los fines de semana largo del resto del año.

Antecedido por el pueblito del mismo nombre y donde se puede conocer una iglesia que data de 1750; el Valle de Chalinga fue por siglos el hogar de comunidades prehispánicas que no solo dejaron un legado de aproximadamente 170 sitios arqueológicos, sino que también es una muestra de una peculiar espiritualidad plasmada en paredes, piedras o cerámicas.

De tradición alfarera, los Diaguitas vivían en las quebradas cordilleranas y terrazas fluviales cercanas al curso del río Choapa. Es precisamente aquí donde partimos este viaje espiritual, el que además te llevará a conocer la gastronomía típica y paisajes naturales que inspiraron a esta antigua cultura local.

De festejos y misticismo

Uno de los tours más reconocidos de esta ruta tiene como misión dar a conocer y revitalizar el legado de la cultura diaguita en el Valle del Choapa. Dura un día y comienza en el pueblo de Chalinga para luego visitar las viñas de chicha y chacolo, ubicadas muy cerca de aquí, las que producen un vino dulce típico de la zona, cuya uva es fermentada en tinajas de greda de unos 200 años de antigüedad.

Posteriormente, este paseo se interna al noreste para llegar hasta el pueblo de Huanque, con su iglesia sobre un pequeño cerro que sirve de mirador. Más al este, exactamente unos 8 kilómetros, también está la localidad de Zapallar, un buen lugar para pescar truchas y almorzar, mirando los valles de alrededor.

El día culmina con la visita a uno de los cementerios Diaguitas, ubicado en la parte alta del río Chalinga y a los pies de un cordón de cerros de baja altura. Aquí, antiguamente, se encontraron decenas de restos arqueológicos que este pueblo usaba como ofrendas para sus muertos. Entre ellas, vasijas de cerámica puestas cuidadosamente cerca de la cabeza, brazos y pies, además de algunos instrumentos de hueso y piedra.

Al final, el tour conduce al sector de petroglifos milenarios y donde se puede apreciar, a través de ellos, cómo los Diaguitas representaban su espiritualidad a través de símbolos que también expresan la contemplación de la naturaleza que los rodeaba y que hoy, gracias a los habitantes de los valles, permanece intacta.

Créditos: Inti Wasi

Amor por la naturaleza

El Ministerio del Medio Ambiente aprobó en 2018 una nueva reserva natural en la Provincia del Choapa, la que precisamente protegerá hitos dentro de las 2.242 hectáreas del Valle de Chalinga, como por ejemplo la Raja de Manquehua y la Poza Azul, donde una cascada de 30 metros de agua nieve sorprende a los turistas que llegan hasta aquí.

Con seguridad, esta belleza natural también maravillaba a los Diaguitas que vivían a este lado de la cordillera hace cientos de años atrás. Esto, porque en los 350 metros de acantilados que tendrá este santuario natural se puede ver a los cóndores anidar, así como también a cerca de sesenta especies animales, de las cuales 49 son aves.

En este sentido y, a diferencia de otros sectores de petroglifos en Chile, en este lugar las representaciones de figuras humanas, animales y aves; cerros, el sol y figuras naturalistas, fueron fácilmente descifrables.

Asimismo, el amor por la naturaleza diaguita también se puede apreciar en los nombres de significancia cultural indígena. Sin ir más lejos, el lugar donde estará la reserva es conocido como “Apu Manquehua”: “Apu” o montaña sagrada en quechua y “Manquehua” o nido de cóndores en mapudungún.

Créditos: Municipalidad de Salamanca