Siguiendo la ruta de las Iglesias Altiplánicas

21 Mar, 2018

Semana Santa 2018: Lugares que conectan / En busca del descanso pleno.

De norte a sur, vamos a seguir el rumbo marcado por hermosos templos ubicados en el altiplano de nuestro país, los que, no solo están envueltos por increíbles leyendas, sino que también se han transformado en circuitos patrimoniales de gran valor turístico. ¡Pasa a ver!

Hace un año, en Arica y Parinacota, se fundó la Ruta de las Misiones, que contempló la restauración de las iglesias ubicadas en la zona precordillerana de la región, con el fin de recrear la antigua Ruta de la Plata de Potosí, que traía el valioso material desde Bolivia a Chile entre los siglos XVI y XVIII.

En total, son 31 templos de estilo barroco andino, algunos restaurados y otros con claros signos del paso del tiempo; no obstante, todos ellos gozan de haber sido construidos con piedras, tierra y paja brava, así como también ser actualmente el eje de la vida andina y donde se celebran los nacimientos, defunciones y fiestas patronales.

La primera iglesia está en Poconchile, a solo 37 kilómetros de la ciudad de Arica, donde además de poderse apreciar un templo de doble campanario y techo trapeziodal -lo cual la asimila a las construcciones peruanas-, en sus alrededores es posible ver los geoglifos que las antiguas rutas caravaneras antes de la llegada de los españoles, realizaron en los cerros del valle.

Continuando hacia el sur por el valle de Camarones, se asoma el poblado de Codpa con su respectiva Iglesia de San Martín de Tours, que data de 1668. Aquí bien vale la pena alojar, tanto porque existen variadas opciones de hospedajes, como también porque es un destino ancla de otros pueblos altiplánicos como Guañacagua y Chitita, y hacia el norte Tignamar y Belén, donde por supuesto podrás ir en busca de cada uno de sus templos.

Iglesia de Belen Parinacota

Iglesia de Belén

Iglesia de Chitita Camarones

Iglesia de Chitita

Iglesia de Guañacagua Camarones

Iglesia de Guañacagua

Cabe señalar que Codpa es uno de los poblados más bonitos de esta zona, pues cuenta con calles adoquinadas, casitas de colores y dos templos más, el de Santiago Apóstol y el de la Virgen de la Candelaria, recientemente restaurado.

Por el Parque Nacional Lauca

Desde Arica hacia el este se encuentra la ciudad de Putre, con marcado pasado colonial y unos preciados 3.500 metros de altura. Por esto, quienes visitan el afamado Parque Nacional Lauca, eligen este destino para alojar o estar unas horas antes, para así aclimatarse y evitar la puna segura.

Además de ser parte de la ruta, la iglesia de Putre es Monumento Nacional, ya que, según cuentan algunos historiadores, el antiguo templo que estaba antes de ésta y que fue destruido por un terremoto, yacía cubierto de oro y plata.

Mirador de Putre

Dentro del parque y en el verdadero altiplano, a unos 4.400 metros de altitud, se encuentra Parinacota, pueblo que está ubicado junto al bofedal del mismo nombre y que, por supuesto, cuenta con un templo que prácticamente solo es visitado cuando hay fiestas religiosas.

Iglesia de Parinacota

Esta iglesia, que también es Monumento Nacional, tiene una mesa que, según cuenta la leyenda, por las noches se instala afuera de las casas para anunciar la muerte de alguno de los habitantes de la misma. Cierto o no, este es el motivo por el cual, en la actualidad, los pobladores prefieren mantener firmemente atada la mesa al altar.

Finalmente, la Ruta de las Misiones sigue más al norte y muy cerca de la frontera con Bolivia, con templos como los de Choquelimpie y Timalchaca, a 195 y 128 kilómetros de Arica, respectivamente. El estado de conservación del primero no es el mejor, sin embargo bien vale la pena la visita, sobre todo al de Timalchaca, pues ambos son representativos de las formas de evangelización temprana que experimentó el Chile andino.