Siguiendo la ruta patrimonial de las iglesias en Chiloé

12 Abr, 2019

Porque son un orgullo nacional y su arquitectura en madera sigue sorprendiendo a turistas de todas partes del mundo, esta nota es para que te animes a visitar un imperdible de la Isla Grande de Chiloé: sus iglesias patrimoniales.

A menos de un mes de la primera versión de Castro Abierto, festival de arquitectura, paisaje y patrimonio chilote, la particular forma de construir paisaje y territorio en Chiloé está más vigente que nunca. Por eso quisimos terminar este especial de Semana Santa con un recorrido por sus iglesias, 16 de las cuales son Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Créditos: Archivo Grupo Copesa

Con Castro como centro de operaciones, descubrimos varias rutas que, si te empeñas en hacer, puedes concretar durante dos días. ¿Cómo? La idea es que te transportes en vehículo propio o arriendes uno en el aeropuerto de Mocopulli.

¿Dónde alojar para llevar adelante este paseo? En el primer sector de palafitos de Pedro Montt abrió recientemente un hotel que destaca en toda la cuadra por ser el único palafito de tres pisos construido completamente en madera. Pensado para matrimonios y familias, cuenta con habitaciones standard, superior y familiares, así como con cocina compartida y wifi a libre disposición.

Al estar ubicado a solo 1 kilómetro de la plaza de Castro y la iglesia de San Francisco, el Hotel Palafito Koihüe es una buena alternativa no solo para planificar tus viajes dentro de la isla, sino que también para reponerse después de cada jornada y salir caminando a cenar a alguno de los exquisitos restaurantes cercanos, como por ejemplo el Mercadito de Chiloé.

Día 1: de iglesia en iglesia

Procura comenzar bien temprano la jornada y dirígete 20 kilómetros al norte en dirección a Dalcahue, donde puedes desayunar en alguno de los cafés ubicados en la costanera Pedro Montt, a pasos del Mercado y las cocinerías, famosas en la zona para comprar productos de lana y degustar platos típicos, respectivamente.

Desde aquí, puedes partir visitando la construcción más septentrional de las declaradas Patrimonio de la Humanidad, la Iglesia San Antonio de Colo. Ubicada a 36 kilómetros de Dalcahue y en la localidad de Colo, que a su vez pertenece a la comuna de Quemchi.

Créditos: Mauricio Viñals

Si la encuentras cerrada, recuerda que en toda la isla de Chiloé, son precisamente los vecinos más cercanos a las iglesias quienes mantienen siempre en sus casas un juego de llaves, pudiendo abrir el templo a quienes se lo pidan. Una vez recorras toda la iglesia, luego son solo 14 kilómetros los que debes continuar viajando hasta llegar a la icónica localidad de Tenaún.

Créditos: Archivo Grupo Copesa

Con vista a los volcanes y el mar interior, la iglesia Nuestra Señora del Patrocinio es una postal que vale la pena tomar, aunque esté lloviendo. Sus tres torres y fuertes colores blanco y azul de la fachada, así como las distintas maderas utilizadas para su construcción en 1845, definitivamente resultan un placer visual.

La ruta de este día finaliza con un tercer atractivo, la Iglesia de San Juan que, aunque se encuentra en reparación, igual deberías aprovechar de visitar. Son solo 18 kilómetros desde Tenaún y retornando a Dalcahue, con un paisaje dominado por el río del mismo nombre de la localidad y cisnes de cuello negro por doquier.

Créditos: Archivo Grupo Copesa

Día 2: Castro y sus alrededores

¿Sabes por qué en Chiloé existen tantas islas? Cuando los jesuitas y posteriormente franciscanos comenzaron a evangelizar la isla, se dieron cuenta de la enorme cantidad de pueblos que había, por lo que decidieron construir un templo en cada lugar y, de esta manera, ayudar a los habitantes a practicar su credo a diario, sin tener que moverse grandes distancias para hacerlo.

Pues bien, el famoso templo del centro de Castro, la Iglesia de San Francisco, es también una joyita patrimonial, sobre todo en su interior donde pueden verse todas sus maderas al natural (alerce, ciprés, coihue y otras más coloradas, como las conocen allá). También destacan sus grandes bóvedas ensambladas, sus vitrales y sus dos torres de 42 metros.

Créditos: Archivo Grupo Copesa

Viajando 4 kilómetros hacia el sur de la ciudad se encuentra la localidad de Nercón, que también cuenta con su respectivo templo, pegado a un hermoso y colorido cementerio. Restaurada hace algunos años, la iglesia Nuestra Señora de Gracia tiene un bello antejardín y una torre de madera, la cual puede ser recorrida hasta el campanario.

Créditos: Archivo Grupo Copesa

Siguiendo en dirección a Chonchi, exactamente yendo hasta la localidad Vilupulli, se encuentra una iglesia con vista al océano Pacífico, completamente cubierta de tejas y una torre de tres secciones. Visible desde la carretera 5 Sur, la Iglesia de San Antonio es un descubrimiento, pues yace solitaria, siendo que es una de los templos más grandes de la isla.

Créditos: Archivo Grupo Copesa

Ya de vuelta a Castro -y si te queda tiempo-, puedes dirigirte hacia la península de Rilán donde hay un pueblo seguido de otro con sus respectivas iglesias y al final se encuentra el mismo templo patrimonial de Rilán, Nuestra Señora de Lourdes, que destaca por tener un frontis con pilares y arcos de medio punto rebajados, un cementerio y un interior bellísimo.

Créditos: Archivo Grupo Copesa