Experiencia eléctrica

Frenado regenerativo y “One Pedal Drive”: cómo los autos eléctricos recuperan energía al conducir

Frenado regenerativo y “One Pedal Drive”: cómo los autos eléctricos recuperan energía al conducir

02:00 min de lectura

Una de las características más interesantes de los vehículos eléctricos es su capacidad para aprovechar mejor la energía durante la conducción. A diferencia de los autos tradicionales, donde gran parte de la energía se pierde en forma de calor al frenar, los eléctricos pueden recuperarla y reutilizarla.

Este sistema se conoce como frenado regenerativo, una tecnología que no solo mejora la eficiencia del vehículo, sino que también cambia la forma en que se conduce.


¿Qué es el frenado regenerativo?

El frenado regenerativo es un sistema que permite recuperar parte de la energía que normalmente se pierde al desacelerar o frenar un vehículo.

En un auto a combustión, cuando el conductor presiona el freno, la energía cinética del movimiento se disipa principalmente en forma de calor a través de los frenos. En cambio, en un vehículo eléctrico el motor puede funcionar también como generador.

Cuando el conductor levanta el pie del acelerador o presiona el freno, el motor eléctrico invierte su funcionamiento y comienza a generar electricidad. Esa energía se envía nuevamente a la batería para almacenarse y ser utilizada posteriormente.

Este proceso permite mejorar la eficiencia del vehículo y, en algunos casos, aumentar ligeramente la autonomía.


¿Cómo funciona en la práctica?

Durante una desaceleración, el sistema electrónico del vehículo gestiona el funcionamiento del motor eléctrico para convertir la energía del movimiento en electricidad.

Dependiendo del modelo, el frenado regenerativo puede actuar en diferentes intensidades. Algunos autos permiten seleccionar distintos niveles de regeneración, desde un efecto suave hasta una desaceleración más marcada al soltar el acelerador.

Este sistema es especialmente eficiente en conducción urbana, donde existen constantes detenciones y reducciones de velocidad.


Menor desgaste de los frenos

Otra ventaja del frenado regenerativo es que reduce el uso de los frenos tradicionales.

Como parte de la desaceleración se produce mediante el motor eléctrico, las pastillas y discos de freno trabajan menos que en un vehículo convencional. Esto puede traducirse en una mayor duración de estos componentes y en menores costos de mantención a lo largo del tiempo.

De todas formas, los autos eléctricos mantienen un sistema de frenos convencional que se utiliza cuando se requiere una desaceleración más intensa.


¿Qué es el “One Pedal Drive”?

En algunos vehículos eléctricos, el frenado regenerativo es lo suficientemente intenso como para permitir una forma de conducción conocida como “One Pedal Drive”, o conducción con un solo pedal.

En este modo, el conductor puede acelerar y desacelerar utilizando únicamente el pedal del acelerador.

Cuando se presiona el pedal, el vehículo acelera normalmente. Al soltarlo, el sistema activa un frenado regenerativo más fuerte que desacelera el vehículo de manera progresiva.

En muchas situaciones cotidianas, esto permite incluso detener el auto por completo sin necesidad de utilizar el pedal de freno.


Una forma distinta de conducir

Para quienes manejan un auto eléctrico por primera vez, el “One Pedal Drive” puede resultar extraño al comienzo, ya que el vehículo desacelera de forma más marcada al soltar el acelerador.

Sin embargo, muchos conductores terminan acostumbrándose rápidamente y valoran la comodidad de este sistema, especialmente en tráfico urbano o en conducción con frecuentes detenciones.

Además de mejorar la eficiencia energética, este tipo de conducción puede hacer que el manejo sea más relajado y fluido.


Tecnología que mejora la eficiencia

El frenado regenerativo es uno de los elementos que permite que los vehículos eléctricos aprovechen mejor la energía disponible.

Al recuperar parte de la energía que normalmente se perdería durante la desaceleración, el sistema contribuye a optimizar la autonomía del vehículo y a reducir el desgaste de componentes mecánicos.

Junto con otras tecnologías propias de la electromovilidad, este sistema demuestra cómo los autos eléctricos no solo cambian la forma en que se impulsan, sino también la forma en que se conducen.